Campaña del DoD para impulsar la transformación digital

Hace casi 30 años, en un informe de antecedentes llamado Digitalización y el campo de batalla moderno, la Asociación del Ejército de los EE. UU. Afirmó que la conversión a las comunicaciones digitales sería imperativa si el Ejército quiere mantener la superioridad tecnológica en los futuros campos de batalla. Continuó señalando que el objetivo es una operación totalmente integrada donde el comandante cuente con la información necesaria para desarrollar inteligencia, sincronizar la maniobra de fuerzas y optimizar el empleo de armas en todo el ancho y profundidad del área de batalla.

Mucho ha cambiado desde 1993, incluida una visión más matizada de las capacidades enemigas, diferentes enfoques para el despliegue de personal, conceptos alternativos del espacio en el campo de batalla y la evolución de armamento más autónomo. Pero lo que permanece igual es la importancia de la información digitalizada para que las operaciones militares sean más efectivas y el valor de la integración total del sistema. En todo caso, ese objetivo es más pertinente que nunca, ya que el Departamento de Defensa se somete a una transformación digital integral a largo plazo que afecta todos los aspectos de sus operaciones, no solo las del campo de batalla.

Es una empresa inmensa. A lo largo de los años, el Departamento de Defensa ha adquirido sistemas de armas digitales que, en ese momento, se consideraban tecnologías de vanguardia. Pero hoy, muchos de ellos son obsoletos, incompatibles e inseguros. Estandarizar esos sistemas de información para superar sus limitaciones no es solo un gran desafío técnico, también es más costoso de lo que permiten los procesos presupuestarios anuales. Y su alcance se ha vuelto mucho más amplio. Hace treinta años, la comunicación digital se consideraba un método para permitir que lo que normalmente habría sido información hablada se transmitiera y actualizara automáticamente a las pantallas de las computadoras de los comandantes de unidad.

Hoy en día, además de la mensajería de persona a persona, la digitalización implica la comunicación entre dispositivos no tripulados, que a menudo implican inteligencia artificial, aprendizaje automático, almacenamiento en la nube y análisis de big data en funciones de soporte de combate. La digitalización es esencial para la recopilación de inteligencia, el monitoreo de movimientos de tropas, misiones de aviones, armamento autónomo y más. Esto no solo se aplica a los Estados Unidos; Los programas militares chinos y rusos apuntan en la misma dirección.


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Pero la tecnología fundamental que sustenta todo esto son los datos: datos precisos, limpios, confiables, oportunos y seguros. No se puede construir un rascacielos sobre una base de arena ni se puede construir un ejército que dependa digitalmente sobre una base de datos sucios. El Departamento de Defensa es muy consciente de estas limitaciones y ha estado trabajando arduamente para actualizar sus tecnologías subyacentes. Sin embargo, los fondos simplemente no están disponibles para satisfacer todas las demandas de TI que requieren los miembros del servicio, y su transformación en una agencia completamente digital aún permanece en el horizonte lejano. Por lo tanto, varias formas de clasificación presupuestaria suelen estar involucradas en el establecimiento de prioridades de gasto. Pero está sucediendo poco a poco.

El fortalecimiento de las bases digitales del Departamento de Defensa mediante la modernización de los activos digitales del ejército se puede lograr centrándose en tres aspectos fundamentales de la digitalización: datos, cibernética y nube.

El Departamento de Defensa es uno de los diseñadores, integradores y consumidores de datos de tipo misión más grandes del mundo, que recopila, almacena y procesa datos para ganar velocidad y alcance para misiones funcionales y mejorar la productividad. Confiar en que los datos se limpian en gran medida ofrece un valor de misión al permitir el soporte de decisiones en tiempo real.

Al ofrecer estructuras de datos de alta calidad que entrelazan puntos finales de datos desconectados, el Departamento de Defensa crea una estructura digital donde los datos de alta calidad son accesibles y utilizables. Nuestro enfoque de administración para la gestión de datos ofrece calidad de datos, control de metadatos y gobernanza, lo que garantiza que los datos se gestionen para obtener resultados óptimos sin necesidad de que los usuarios finales cambien las herramientas o creen bloqueos de proveedores. Las herramientas para desarrollar e integrar datos garantizan su integridad a medida que viajan desde el origen al destino.

Una forma en que esto funciona implica implementar subprocesos para hacer que el Departamento de Defensa sea más eficiente y eficaz en sus misiones principales. Los subprocesos son componentes de procesos probados, esencialmente módulos de código que se pueden unir y ejecutar al mismo tiempo, utilizando recursos compartidos como la memoria. No es un conjunto de Lego, pero usa y reutiliza partes de software que han demostrado ser efectivas, evitando en gran medida el tiempo y el dinero necesarios para crear un nuevo código desde cero para cada aplicación mientras se enfoca en los resultados.

Al identificar e incorporar los requisitos de ciberseguridad en las primeras etapas del proceso de modernización y automatización, el Departamento de Defensa también puede garantizar datos más rentables, efectivos, confiables y consistentes. El no repudio, la integridad de los datos, la identificación y protección del punto final y los métodos de cifrado son solo algunos de los requisitos de ciberseguridad que se consideran cruciales para el éxito de cualquier esfuerzo de automatización. La modernización dentro del alcance total de estos requisitos de ciberseguridad también reduce significativamente la dependencia del conocimiento, la habilidad y la interacción del operador, lo que resulta en una disminución en los vectores de amenazas internas, tanto intencionales como no intencionales, y en las actividades de respuesta a incidentes de ciberseguridad, incluida la identificación, detección y respuesta.

Para escalar rápidamente esta automatización para satisfacer las necesidades de la misión, el Departamento de Defensa se está moviendo rápidamente a la nube, que proporciona la elasticidad y los recursos de almacenamiento necesarios a través de la computación bajo demanda. El aprovechamiento de los servicios empresariales en la nube acreditados garantiza que se cumplan y mantengan los estándares de seguridad, al tiempo que alivia la pesada carga de mantener estos servicios de forma independiente, liberando valiosos recursos para centrarse menos en el mantenimiento del sistema y más en los requisitos de misión de alta prioridad. La nube también proporciona conectividad global duradera y segura a datos y funcionalidades cruciales desde cualquier parte del mundo, proporcionando acceso donde y cuando se necesita, lo cual es fundamental para llevar a cabo los objetivos de la misión.

También existen otras técnicas para acelerar la transformación, reducir el costo de convertirse en una fuerza armada completamente digitalizada y operar a partir de una base de datos confiables. Pero lo que más importa es no perder nunca de vista los objetivos a los que se dirige toda esa tecnología y mano de obra: la defensa de la nación contra las amenazas, independientemente de dónde se originen.

Michael Acton es vicepresidente de Soluciones en ARRAY, una subsidiaria de CGI Federal